De vez en cuando poesía

NO DECÍA PALABRAS

No decía palabras,
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe,
Un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
Remonta por las venas
Hasta abrirse en la piel,
Surtidores de sueño
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Avido de recibir en sí mismo
Otro cuerpo que sueñe;
Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
Iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo
Aunque sólo sea una esperanza,
Porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe

La realidad y el deseo. (1936)

No había conocido a Luis Cernuda, tampoco pensé conocerlo estudiando para la universidad.

El Deseo ya no como la persistencia de la Espera. El deseo como una interpelación con eco y sin respuesta.

Me voló los sesos.

El golpe poético me impulsa al centro de la vida.

Gracias.

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